La enfermedad celíaca y su intolerancia al gluten

 

02.01.2007

Por Maria Magdalena Cortés Ribot, Licenciada en Farmacia por la Universidad de Barcelona

 

 

La enfermedad celíaca se define como una intolerancia al gluten de carácter permanente que condiciona una lesión inflamatoria de la mucosa del intestino delgado superior, causando una pérdida de la capacidad de absorción intestinal. Se trata de una condición hereditaria autoinmune que se da en individuos genéticamente susceptibles en el cual el revestimiento del intestino delgado resulta dañado. Los intestinos contienen proyecciones , denominadas vellosidades, que normalmente absorben los nutrientes; pero en las personas con enfermedad celiaca no diagnosticada o no tratada, estas vellosidades se aplanan y se altera su capacidad para absorber los nutrientes de forma apropiada. Como resultado de ello varios sistemas de otros órganos también terminan afectados.

 

La celiaquía es la enfermedad crónica más frecuente de la civilización occidental, con una prevalencia estimada en la población general que oscila alrededor del 0´5% (1/200), y aunque se encuentra altamente infradiagnosticada debido a la inestabilidad de los síntomas clínicos, su detección crece proporcionalmente  al conocimiento que los profesionales sanitarios tienen de ella con la búsqueda activa en reconocidas poblaciones de riesgo y en pacientes con enfermedades asociadas.

 

La enfermedad celiaca es la resultante de una interacción compleja entre factores genéticos y ambientales parcialmente conocidos. El factor ambiental más relevante es el gluten de la dieta, aunque existe evidencia de que la celiaquía se puede activar a cualquier edad en individuos genéticamente susceptibles que ingieren gluten desde la infancia. Los péptidos primariamente relacionados con la celiaquia se han identificado en la fracción proteica de los cereales: trigo, cebada y centeno. Existen numerosas enfermedades y condiciones asociadas con la enfermedad celiaca, entre las cuales se pueden mencionar las anemias, la intolerancia a la lactosa, la dermatitis herpetiforme ( erupción con ardor, picor y ampollas), trastornos cutáneos, osteoporosisi, enfermedad tiroidea y trastornos autoinmunes como la artritis reumatoidea y el lupus eritematoso sistémico.

 

Los síntomas de la enfermedad pueden variar de una persona a otra y pueden ser intestinales o no. Dicha variabilidad es parte de la razón por la cual el diagnóstico con frecuencia se retrasa. Cuando los pacientes celiacos llevan una dieta con gluten éstos generan autoanticuerpos específicos; entonces estos marcadores sexológicos serán los que van a permitir la detección de la enfermedad en aquellos pacientes en que no exista una clínica digestiva.Algunos síntomas gastrointestinales podrían ser: dolor abdominal, diarrea crónica u ocasional, intolerancia a la lactosa ( generalmente se resuelve con el tratamiento), náuseas y vómitos, pérdida de peso inexplicable, disminución del apetito, distensión abdominal, gases, indigestión, estreñimiento. Los síntomas no  gastrointestinales pueden aparecer independientemente de los gastrointestinales y entonces éstos serían: dolor en los huesos y articulaciones, enfermedad ósea ( fractura, osteoporosis), formación fácilmente de hematomas, defectos y decoloración del esmalte dental, retraso en el crecimiento de los niños, pérdida del cabello, hipoglucemia (azúcar bajo en sangre), desnutrición, úlceras bucales, sangrado nasal, deficiencia de vitaminas o minerales (hierro, folato,vitamina K), fatiga, calambres musculares,…

 

El tratamiento de la enfermedad celiaca consiste en una estricta y permanente DSG ( dieta sin gluten).El facultativo que asume el control dietético del paciente celiaco, puede prescribir, en determinadas circunstancias, una suplementación con determinados nutrientes. La avena que en principio no contiene péptidos de gluten activadores de la celiaquía , pueden estar sistemáticamente contaminada por cereales con gluten debido a los procedimientos de molido y envase , razón por la cual se recomienda su exclusión de la dieta.

 

La llave para entender una dieta libre de gluten es saber como entender muy bien los ingredientes en las etiquetas de los envases de los alimentos. Las etiquetas que presentan ingredientes dudosos no deben de ser consumidos ; a menos que usted pueda verificar que no contengan o que no sean derivados de los cereales antes mencionados. Así pues una DSG de por vida va a permitir la recuperación de las vellosidades intestinales alcanzando un beniestar y una total erradicación de la sintomatología.

 

 

 

Fecha: 02/01/2007

Fuente de información: Azuer Televisión

Enlace a la noticia:

http://www.teleazuer.com/web/content/view/1501/59/

 

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