Sábado, 3 de febrero de
2007
PILAR QUIJADA

Aunque no hay estudios
epidemiológicos sobre la incidencia de la enfermedad celiaca en nuestro país,
se estima que cerca del uno por ciento de los recién nacidos puede padecer
intolerancia al gluten, una proteína presente en el trigo, la avena, la cebada
y el centeno. En las personas con predisposición genética, el gluten provoca
una reacción del sistema inmunológico que lesiona la mucosa del intestino
delgado, dificultando la absorción de los nutrientes presentes en la dieta.
Pérdida de apetito y de
peso, diarrea, abdomen abultado y retraso del crecimiento son los síntomas que
presentan los niños celiacos poco tiempo después de incorporar los cereales a
la dieta. Aunque una de las características de la intolerancia al gluten es la
variedad de formas en que puede manifestarse, que van desde los cuadros muy
severos en la infancia a defectos de absorción más leves que se manifiestan a
edades más avanzadas y dificultan el diagnóstico de la enfermedad. En la edad
adulta suele presentarse entre los 30 y 40 años, aunque hasta un 20 por ciento
de los casos se diagnostican después de los 60 años.
En los últimos años,
«aunque se desconoce la causa, el número de casos de intolerancia al gluten ha
aumentado. Algunos estudios señalan a los trastornos gastrointestinales como
detonante de la enfermedad celiaca en las personas genéticamente predispuestas.
En los niños en ocasiones aparece después de una diarrea aguda que no se acaba
de resolver al cabo de unas semanas», señala la doctora Carmen Ribes-Koninckx,
jefe de Gastroenterología pediátrica del Hospital La Fe de Valencia.
Para tratar de
disminuir el número de casos de enfermedad celiaca se ha puesto en marcha un
proyecto de cuatro años de duración, financiado por la Comunidad Europea, en el
que participan nueve países, entre ellos España, y cuenta con el apoyo de la
Asociación Europea de Asociaciones de Celiacos, en las que están integradas las
asociaciones de enfermos celiacos de España.
El estudio se llevará a
cabo en lactantes de riesgo, es decir, aquellos que pertenezcan a familias
donde se hayan dado otros casos de enfermedad celiaca y tengan un perfil
genético que les hace propensos a la intolerancia al gluten. «Tenemos motivos
para pensar que la administración a estos lactantes de pequeñas cantidades de
gluten entre los 4 y 6 meses, a la vez que se alimentan con leche materna,
puede tener un efecto beneficioso, ayudándoles a desarrollar una tolerancia al
gluten que evitaría la aparición de la enfermedad celiaca posteriormente».
Junto con el Hospital la Fe de Valencia, participarán en este proyecto europeo
el Hospital La Paz de Madrid y los Hospitales de Reus y San Joan de Deu de
Cataluña.
«En otras situaciones
de alteración de la respuesta inmunológica asociada a alimentos se ha
comprobado que la administración de pequeñas cantidades del alimento
perjudicial puede, a la larga, enseñar al sistema inmunológico a reaccionar de
una forma normal. Así e consigue que poco a poco se tolere ese alimento»,
señala la doctora Ribes
Además, todo apunta a
que retrasar la introducción del gluten hasta los seis meses, no evita la alta
prevalencia de la enfermedad celiaca: «En Suecia se ha visto que la
introducción de los cereales que contienen gluten en la dieta infantil a edades
más tardías y en gran cantidad, cuando el niño ya no se alimenta de leche
materna, podría ser una de las causas de que la enfermedad celiaca haya
aumentado». Y es que, explica Ribes, la leche materna contiene sustancias que
ayudan a tolerar los alimentos y estimula las defensas del niño.
Ribes califica este
proyecto como muy importante y espera que en él participen unos mil lactantes:
«Si se demuestra que con este método se puede inducir tolerancia oral al
gluten, los beneficios para la salud pública serían muy importantes».
Y es que, según indica
la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE), sólo un 10 por
ciento de los celiacos están diagnosticados. El resto desconocen que lo son y
están siendo tratados de acuerdo con las manifestaciones clínicas aisladas que
presentan, como anemia ferropénica, infertilidad, abortos de repetición,
amenorrea, osteoporosis, menopausia precoz, dolores articulares, etc.
Recientemente se ha visto que la intolerancia al gluten provoca alteraciones
neurológicas, autoinmunes, y, con menor frecuencia, esquizofrenia.
Mediante análisis de
sangre se puede determinar la presencia de determinados anticuerpos
(antigliadina, antiendomisio y antitransglutaminasa) que sugiere la
probabilidad de una lesión en la mucosa intestinal. El diagnóstico deberá
confirmarse con una biopsia que permite ver el estado de las vellosidades
intestinales (estructuras del intestino delgado donde tienen lugar la absorción
de los alimentos).
Hasta el momento el
único tratamiento de la enfermedad celiaca consiste en una dieta estricta sin
gluten durante toda la vida. Así se consigue la remisión de los síntomas a
partir de las dos semanas y la recuperación de mucosa del intestino delgado en
torno al año. La presencia continua de gluten, aún en cantidades muy pequeñas,
puede hacer que las lesiones intestinales degeneren con el tiempo en un proceso
maligno.
Una dieta sin gluten
requiere recurrir a alimentos naturales: carnes, huevos, leches, pescado,
legumbres, frutas, verduras y cereales sin gluten (maíz o arroz). Esto supone excluir
el 70 por ciento de los alimentos manufacturados, ya que el trigo y sus
derivados son ingredientes muy utilizados en la industria alimentaria. Además,
el etiquetado puede ser confuso y aunque existe la obligación de especificar
qué productos contienen gluten, no siempre se cumple o los alimentos libres de
gluten pueden tener pequeñas cantidades si se han elaborado junto con otros que
sí lo contienen. La dieta sin gluten supone una carga económica para la que no
existen ayudas, que vendrían muy bien si se tiene en cuenta que estos productos
especiales, como harina o pasta, pueden llegar a costar diez veces más que los
normales.
Pueden participar en
este proyecto las personas celíacas de cualquier area geográfica o comunidad
española.
Fecha: 03/02/2007 Fuente de información: ABC Enlace a la noticia:
http://www.abc.es/20070203/prensa-sabados-sabados/celiacos-familias-riesgo_200702030254.html