martes, 27/03/2007
Salud y Consumo
El Aula de Consumo ha tratado la
protección especial de estos grupos, recogida en la nueva Ley de Protección y
Defensa de los Consumidores y Usuarios de Aragón
NP0710/2007
Los inmigrantes, los discapacitados y los celíacos son
algunos de los colectivos sociales especialmente vulnerables en su condición de
consumidores. Sobre sus derechos con la entrada en vigor de la nueva Ley de
Protección y Defensa de los Consumidores y Usuarios de Aragón y sobre sus
inquietudes en esta materia ha girado el Aula de Consumo celebrada esta mañana.
A ella han asistido los directores generales de Consumo, Ángel Luis Monge, y de
Salud Pública, Francisco Javier Falo, y han intervenido como ponentes el Jefe
de la Oficina para la Inmigración del Gobierno de Aragón, Pedro Coduras, la
presidenta de la Asociación Celiaca Aragonesa, María del Carmen Tricas, y la
abogada de Disminuidos Físicos de Aragón, Marta Valencia.
“Durante la elaboración
de la nueva Ley siempre tuvimos en cuenta que debía ser una norma de carácter
social, en la que tuvieran un lugar destacado los derechos de los consumidores
con situaciones sociales y económicas más desfavorecidas, como ancianos,
inmigrantes o disminuidos físicos”, ha señalado Ángel Luis Monge. “Por ejemplo
–ha añadido-, los inmigrantes son un colectivo con una sociología de consumo
bastante concreta que pasa por comprar un teléfono móvil en cuanto llegan al
país. También son consumidores habituales de bancos, de vivienda en alquiler y
de coches de segunda mano, y por cuestiones sociales pueden estar
desfavorecidos, por eso hay que prestarles una especial atención”.
Entre estos grupos
especialmente protegibles también se encuentran los celíacos, para quienes se
trabaja en materia de “prevención, aseguramiento de sus derechos e información
de seguridad. Además, Salud Pública se está implicando en la formación en
manipulación de alimentos para mejorar la calidad de vida de estas personas”,
ha apuntado el director general de Consumo.
En este aspecto se ha
editado un folleto informativo para afectados y profesionales de la
restauración. “La seguridad alimentaría ha ido siempre dirigida a aspectos
higiénicos. Ahora hemos introducido el valor de la seguridad nutricional, donde
entra el caso de los celíacos”, ha explicado Francisco Javier Falo. Se trata de
una enfermedad crónica del aparato digestivo que presenta una intolerancia
permanente al gluten, una fracción de proteína que se encuentra en algunos
cereales como el trigo, cebada, centeno y avena.
El folleto presentado
es, según el director general de Salud Pública, “un documento que pone en valor
lo que señala la norma, tanto para personas particulares como para
profesionales, y está enfocado a evitar la contaminación accidental de los
alimentos, no en un sentido higiénico sino nutricional”. De esta forma, se
indican los alimentos que contienen gluten y los que no, así como las
recomendaciones para manipular correctamente los alimentos y los utensilios de
cocina a fin de evitar contaminar un alimento con gluten (esta contaminación se
produce, por ejemplo, al entrar en contacto con la harina en un utensilio que
no ha sido bien lavado o al reutilizar un aceite para cocinar).
“Todos deben ser conscientes de que tienen
unos derechos en materia de consumo y de que, en caso de que estos sean
vulnerados, pueden reclamar ante esta Dirección General para seguir mejorando
su calidad de vida”, ha concluido Monge.
Fecha: 27/03/2007
Fuente de información: Gobierno de Aragón
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