Un día Celia trajo un papel en la bolsita de la merienda del cole.
- ¿Y este papel qué es? - preguntó su papá.
- Nos vamos a ir de excursión a una granja, con el cole. Nos lo ha dicho Rosa. Tenemos que llevar una merienda - respondió Celia.
Celia tenía muchas ganas que llegara el día de la excursión. Todos los días le preguntaba a su papá,
- ¿Hoy es el día de la excursión ?-
- Hoy no, es el viernes - le respondía papá.
¡ Y por fin llegó el viernes ! Celia estaba emocionada. ¡ Iban de excursión a una granja ! Se sentó en el autobús con Leti, su amiga, cantaron canciones y rieron de camino a la granja.
En la granja se lo pasaron muy bien. Vieron muchos animales: patos, cerdos, ovejas, gallinas, vacas….Visitaron un huerto y había tomates, lechugas y muchas frutas !!!
Y llegó la hora de la merienda. Todos los niños se sentaron alrededor de los árboles. Cuando Celia abrió su tartera de la merienda, sin querer, se le cayó el bocadillo al suelo y se le ensució.
Celia se puso muy triste y empezó a llorar.
- No te preocupes, Celia, puedes comer de mi bocadillo - le dijo Leti.
- No puedo - dijo Celia entre sollozos. - Tu bocadillo tiene gluten y yo no puedo comerlo, que me hace pupa. -
- Si quieres, puedes comer mi magdalena - le dijo Hugo.
- No puedo Hugo, también lleva gluten, snif, snif - lloró Celia.
Rosa, la profesora, se acercó a preguntar.
- ¿ Qué ha pasado Celia ? ¿ Por qué estás llorando?
- Porque se me ha caído el bocadillo al suelo y no puedo comerlo - respondió Celia.
- Pero no pasa nada, Celia. Mira, ¿ te gusta mi manzana ?
- Sííí - dijo Celia, dejando de llorar.
- Pues yo te la doy. Puedes comerte mi manzana.-
En ese momento Leti se acordó de que llevaba otra cosa para comer...
- Celia, yo también tengo un petit suisse.¿ Puedes comerlo? -
- Síiiii - dijo Celia con alegría.
- Pues yo tengo un quesito Babybel, ¿ puedes comerlo? - preguntó Hugo.
- Síiii - dijo Celia con su carita iluminada.
- Pues yo tengo un zumo de piña, ¿ puedes tomarlo? - preguntó otro amiguito.
- Síiiiii - respondió asombrada Celia.
Y todos se echaron a reír porque Celia iba a comer más merienda que todos los demás niños !!!
Celia se puso muy contenta porque había muchas cosas sin gluten que podía comer y tanto sus amigos como su profesora eran muy buenos con ella compartiendo la merienda.
No hay que tener miedo a ir de excursión sin los papás. Si no tengo mi merienda porque se ha caído al suelo, se ha perdido o no nos hemos acordado, hay muchas alternativas para comer sin gluten. Por ello es muy conveniente, enseñar las alternativas al niño desde bien pequeñito. |